Dolor de Media Tarde

De este dolor de media tarde, mientras me devoro el corazón a cucharadas de nostalgia; escucho tu ausencia a mi lado… en esta silla vacía junto a la mesa, en el monótono dialogo en que me he enfrascado con la nada.

Apresuro cada cucharada, no obstante procuro saborear cada una con calma; sigo alimentando mi insaciable tristeza y procuro ignorar el vacío que me rodea. Debo salir de prisa, regresar a las labores del día y huir de mí; lejos de este lugar lleno de memorias que no me pertenecen… que me resultan tan ajenas como el tipo que veo cada mañana frente al espejo.

Debo escapar… en busca de alguien, de quien sea; cualquier compañía es buena cuando no se quiere estar con uno mismo o por lo menos cuando se desea alejarse de un hogar extraño, poseso de fantasmas y demonios. Entonces me refugio en la multitud, en la muchedumbre ignorante de la ausencia que me invade y persigue.

Repetir la misma tarea rodeado de extraños, aliviado de encontrar mas cosas por hacer y de que aun no llega la noche para carcomerme; que aun me queda la tarde.

Oscura Noche I

Oscura noche. Sin luna, sin estrellas. Cesa tu gélido aliento, que su roce estremece mi piel. Oscura noche, como ninguna noche; ¿A dónde han ido mis sueños? ¿Quién me lo ha arrebatado?

Oscura noche. Estoy indefenso, he perdido la fuerza y mis sueños. La soledad me acompaña en mi lecho y el recuerdo de ella se me escapa, mi corazón se derrama. Me aferro a su sonrisa, a sus palabras, pero en una noche sin estrellas y sin luna es difícil recordarlas.

Oscura noche. ¿Cuándo terminas? Déjame sentir su candor, estrecharla en mis brazos y creer que esta noche es una pesadilla. Permíteme escapar, tomar esta noche como una advertencia: para no equivocarme jamás. Concédeme despertar, estar a su lado, sanar mis labios con sus labios y regresarle a mi corazón su calor.

Oscura noche sin luna, sin estrellas. ¡Sal de aquí! ¡Sal de mí!





Luna congelada

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

“Luna congelada” – Mario Benedetti