paradojas

A propósito… paradojas

 

«-¿Qué haces aquí? -preguntó al bebedor, a quien encontró instalado en silencio ante una colección de botellas vacías y una colección de botellas llenas.

-Bebo -respondió el bebedor, con aire lúgubre.

-¿Por qué bebes? -le preguntó el principito.

-Para olvidar -respondió el bebedor.

-¿Para olvidar qué? -inquirió el principito, que ya lo compadecía.

-Para olvidar que me da vergüenza -confesó el bebedor, bajando la cabeza

-¿Vergüenza de qué? -se informó el principito, que deseaba socorrerlo.

-¡Vergüenza de beber! -concluyó el bebedor, encerrándose definitivamente en el silencio.»

 

«El Principito» Antoine de Saint- Exupèry

Paradojas para joder

Desperté pensando en ayer esperando que fuera diferente, y solo me descubrí lleno de rabia e invitando al caos; haciendo de mi andar una pesada carga. Exhausto, termine sepultado entre sabanas pesadas como lozas; tejidas de nostalgia.

Hoy despierto y ayer duele, duele como hoy y siento miedo que duela como mañana. Me doy cuenta que existo fuera del momento, vivo fuera del tiempo y por lo tanto lo que sufro es mi inexistencia.
Quizás por ello, cada mañana cuestiono el ayer; buscando en la memoria pruebas de mi existencia.