Desorientado

He vuelto a perderme en esta ciudad que recorrí tantas veces prendado de tu mano, pero ante tu ausencia las callejas me resultan simplemente extrañas.

Breve largo adiós

—Debes aprender a dejar ir el pasado, no aferrarte a quien te ha hecho daño. — Fueron sus últimas palabras al marcharse, y aun después de tanto tiempo sigo pensando en la ironía que guardan.