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Letras sin Sentido

A “solo un perro”

Mi perro llego a este casa de la misma manera que algunos otros antes: de origen incierto o raza especifica, mestizo hasta las orejas y abandonado. No fue el primero en llegar, desde hace tiempo vivía aquí otro, y tampoco el ultimo por aquellos que han estado de paso en espera de un hogar definitivo.

A cada perro se le quiere siempre, pero sucede que algunas veces es inevitable sentir cierta preferencia o al menos con él me resulto inevitable, era mi favorito. No es difícil describir la razón: su tamaño, su pelos alborotados pero sobretodo su carácter. Tan dócil y paciente, lo suficiente como para convertirse en el guardián de aquellos cachorros que llegaron en busca de un hogar e incluso el compañero de juegos de un gato pequeño, era capaz de soportar mordisco y arañazos sin molestarse.

Tenia una manera de entender las cosas que aun hoy al recordarlo me resulta sorprendente, no era solo obediencia, había en el inteligencia y muchas veces empatía. Como aquellos días cuando el mundo me resultaba insoportable, cuando me tendía fastidiado en el suelo, entonces el corría a mi lado para lamerme la cara y se tiraba junto a mi. ¿Podría entenderme o solo hacia lo que esperaba? Elijo creer lo primero, porque invariablemente cuando lo necesitaba el estaba cerca de mi. Me habría gustado entenderlo de la misma manera, pero hay tantas cosas que aun resultan un misterio, su gusto por cubrirse de lodo con agua estancada, preferir un hoyo de tierra a su cama para descansar o quedarse bajo la lluvia para jugar en los charco a refugiarse en su casa. Aun puedo verlo frente a mi puerta empujándola con su nariz intentando entrar, dando un pequeño baile pidiendo comida, corriendo hacia la puerta para recibirme y al escuchar su nombre saltar en busca de una caricia.

Entiendo que el mundo no es justo puesto que se rige por leyes del universo que poco sabe de eso, entiendo que las cosas suceden; cada día salir a pasear, algo que tanto disfrutaba, recorrer el campo y entiendo que incluso en un caso distinto una mordida de serpiente es invariablemente una sentencia. Lo entiendo… pero como muchas cosas no lo hace mas fácil y aun me duele recordar sus últimos momentos, apagándose de a poco, recostado en aquella cama que siempre rechazo. Aquellas inyecciones, su herida, el suero y soportar todo sin inmutarse, sin quejarse en ningún momento. Alegrarse un poco al encontrar un cachorro en el veterinario, mover su cola al escuchar su nombre y lamer mi mano al acariciarlo, incluso al final fue mas fuerte de lo que podría ser yo.

Mi perro llego a esta casa hace tiempo, hace ocho años, poco tiempo y aun así me cuesta recordarlo de cachorro, mas allá de su pequeño tamaño justo para caber dentro de mis manos, con su pelo negro y alborotado. Curioso… Hay momentos de la vida que pasan desapercibidos y solo el tiempo les asigna la justa importancia, eso sucedía en ese momento que llego aquel peludo a casa, solo ahora lo entiendo. Y si, se que hablo de un perro y llegara alguien a decir: “¡es solo un perro!“, pero sucede que en este mundo en ocasiones es mas sencillo encontrar nobleza y cariño en un animal que en otra persona, porque en toda su vida un perro poco es lo que pide y en cambio tanto lo que entrega; por eso hablo así de un perro. Puede ser una estupidez de mi parte producto de una creciente misantropía, pero solo aquellos que han compartido su vida junto a un perro pueden ser capaces de comprender lo que dejan cuando se van.

Mi perro se fue dejando en esta casa un gran vacío, una ausencia infinitamente mayor que su tamaño, lo echare de menos porque sé que no vendrá a reconfortarme ¡y vaya que me hace falta!

A Peluche.

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Hola blog

No creo en el optimismo pasajero y la euforia temporal de fechas arbitrarias o de épocas especiales, en celebrar un giro al sol, pero a pesar de ello creo en el cambio como algo esencial. El cambio como urgencia para crecer, para ser mejor o peor (y eso en ocasiones también es crecer), para mantener el universo en movimiento.

Hace tiempo pensaba en cambiar, no impulsado por el optimismo pero quizás si por una esperanza necia como parte de una necesidad constante, comenzar una vez mas. Volver a escribir, aunque tenga que recurrir a trivialidades como en aquellas época antes de la redes sociales, ¿que importa si los blogs no están de moda? Por ello decidí terminar un blog (www.luisbe.in), cambiar y usar mi nombre. ¡Y eso es un cambio! Comencé escribir hace algún tiempo siempre usando un nombre distinto, cada uno por un motivo incluso ahora no he abandonado alguno de ellos, sin embargo hay algo que me impulsa a firmar estas letras… Aun no estoy seguro de que y quizás sea solo parte del cambio asumir que cada palabra es mía o quizás solo sea una cuestión de ego.

Habrá que esperar para saber que resulta de este cambio porque también entiendo que no siempre es lo que deseamos y en ocasiones se obtienen los mismos resultados, ayer no es distinto de hoy sin importar lo que diga el calendario y puede ser que este blog tenga el mismo destino que el anterior. Puede parecer pesimista pero suele suceder que algunas cosas sencillamente nunca cambian.